Wikileaks, anonimato y autoría

Deep ThroatEn su columna dominguera, Marco explica cómo fue el proceso de publicación de los 86 bisnes-audios (petro y más) en Wikileaks. No sabía que el filtro en Wikileaks era así de estricto, bien por eso. Sin embargo no me queda claro porqué se uso finalmente esa página web para publicar los MP3s del chuponeo:

Preguntaron qué tipo de documentación era (audios y transcripciones), si habían sido publicados antes (no), por qué no publicarlo en otro lado (algunos periodistas habían sido despedidos por publicar material similar), quiénes estaban involucrados (políticos y autoridades), cuál era el interés público (corrupción) y cuál era la audiencia (un país de Sudamérica).

Ok, quizá publicándolos directamente en su blog, Marco hubiese puesto en problemas a la gente de la RCP (quienes lo alojan en sus servidores). Pablo O’Brien ya no tiene de dónde ser despedido, eso le tocó hace unos meses en El Comercio. (Otrosí: dice “¿Habían sido publicados antes?”. Parcialmente. “No todos son inéditos” dice O’Brien en su blog. Solo un detalle).

Pero leyendo la columna de Marco es que entiendo la mayor utilidad de Wikileaks: filtrar información relevante protegiendo el anonimato de la fuente, del whistlerblower, del insider. Algo que en este caso muy particular no era necesario: Marco y Pablo rebotaron el hecho en sus propios blogs, dejando claro ser los autores del leakeo. Es decir, el trabajo de encriptación y seguridad que presta Wikileaks viene sobrando. Aquí no fue necesario proteger a la fuente, la fuente es ya conocida y mejor que sea así. Incluso O’Brien pide a sus colegas que ‘citen la fuente’, a él como autor del catálogo de los audios. Y va más allá llegando a hablar de plagio (?!). (Que se cite, con el crédito respectivo, por ejemplo el primer reportaje al respecto que hizo Marco, claro que sí). Entonces, más allá de ahorrarse el costo del consumo de ancho de banda por alojar los MP3s, no veo otra razón para usar Wikileaks, repito, en este caso muy particular.

Pienso en un hipotético escenario en el que un trabajador de mando medio de Business Track o un marino mal pagado, hubiesen tenido acceso a esta información antes que nadie, y hayan decidido filtrarlo, asqueados de los negociados que ahí se revelan. En ese caso sí hubiese sido útil algo como Wikileaks para proteger sus identidades. Pero no con este nuevo lote de audios.

En resumen, creo que este simplemente no era un caso para Wikileaks. Sirva este episodio para que los whistlerblowers del Perú conozcan esta wiki que los ayudará a filtrar eso que tienes entre manos. Recomiendo que lean el extenso Acerca De de Wikileaks, ahí entre otras cosas abordan el tema de la privacidad y la relevancia de la información filtrada.

7 comentarios en “Wikileaks, anonimato y autoría

  1. a veces se usa wikileaks para proteger la fuente que extrae ilegalmente la informacion y la pasa a los periodistas (en este caso Ocram y Pablo O’Brien)

    al pasar de computadora a computadora, esos archivos Mp3 pueden haber “cogido” info que delate la fuente del duo dinamico, talvez wikileaks sea util en borrar todas esas “huellas” y “rastros”

  2. Hola Laslo:

    Tienes razón en que no era estrictamente necesario el uso de Wikileaks (recordarás que en twitter estuve preguntando por alguna web que permita archivar mp3). Tú mismo te respondes en tu último párrafo: finalmente se decidió por Wikileaks porque, dada la magnitud del caso, era una buena forma de publicitar a esta magnífica herramienta anticorrupción. Ojalá este conocimiento le sirva en el futuro a alguna anónima garganta profunda peruana.

    Saludazos,

  3. De la misma forma en que el Sr. Sifuentes afirma que no se sabe quién subió las notas de Chang a Scribd, a pesar de que estas notas tienen la marca del Sr. Bustamante, cabe la posibilidad de que algún anónimo (por ejemplo, alguien de dentro de Business Track) subiera los chuponeos a Wikileaks.

    Los señores O’Brien y Sifuentes DICEN que fueron ellos los que subieron los chuponeos de Business Track, pero ¿cómo saber esto fue realmente así?

    Es decir, puede ser que el caso hipotético del Sr. Rojas sobre una filtración anónima no sea tan irreal. Al fin y al cabo, alguien puede chuponeos a Wikileaks, pero si no hay rebotes desde algún medio con cierta llegada al público, el material se queda allí almacenado sin ser visto. Con las notas de Chang ocurrió que inmediatamente después de subido a Scribd quienes estaban detrás de la filtración lo publicitaron en sus blogs.

    Un grupo de marinos mal (o bien) pagados podría subir el material a Wikileaks, pero ahí no acabaría sino recién comienzaría la cosa. Necesitaría periodistas o blogueros que hagan estruendo. Mejor darles los materiales directamente…

  4. Bueno, antes de que alguien suba a internet el video en que suben los chuponeos a Wikileaks (y señalar los errores de escritura del comentario anterior), el tema importante parece haber sido no comprometer a la RCP. Que se eligiera Wikileaks para promocionarla no es verosímil, pues, salvo para ponerle misterio al asunto, venderse alguito más como gurú de los recursos en línea y escribir un artículito semanal cuando no se tiene mucho qué decir…

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