Jugando a ser ciudadano

Continúa la campaña “Show me las facturas!” iniciada por Rosa María Palacios, mashupeada por El Paki y adoptada (ja!) por la blogosfera local (o al menos 40 ciudadanos con blog y contando, según dato estadístico uterino), con rebote mediático en portada de Perú.21 -casi un teaser de “El Otorongo” de esta semana. Todo esto para jugar a ser ciudadano, o ejercer la ciudadanía, como lo quieran ver. Y por lo visto, lo que se presenta en parte como un juego trivial y chonguero, puede dar a la larga (si es a la corta, mejor) algún resultado inesperadamente favorable. Pero si nos metemos al juego de la ciudadanía y sus leyes, pues habría que considerar todas sus aristas, “leguleyadas” que le dicen algunos. Entre las opiniones que he leído, una abrumadora mayoría obviamente tiene (tenemos) claro que los señores felinos de la Patria se la llevan fácil y con roche, agregan varios ceros a sus boletas y facturas con tal de sacarle el jugo al fajo asignado a ese querido item llamado “Gastos operativos”. También hay los que analizan el asunto más fríamente, y siguiendo las leyes del juego, literalmente. Es que si nos vamos a poner a jugar, caballero, a leer las reglas. Por ejemplo, leo en este post de Apuntes Peruanos un par de cosas interesantes:

¿Es información del Estado, pero aún así no es pública? ¿Cómo es eso posible?

Porque antes que el Estado, y antes que la búsqueda de su eficiencia, está el ciudadano. Un servidor o funcionario no deja de ser ciudadano ni renuncia a sus derechos en el momento en que empieza a trabajar para el Estado. Conceptos como “privacidad” pueden sonar como excusas sin embargo son derechos ciudadanos que están reconocidos en la propia Constitución que, a su vez, permite y obliga la transparencia funcional.

Entonces ¿es posible esperar respuesta del pedido?

Pues si y no. Es posible que se otorgue parte de la información conformante de la rendición de cuentas de un congresista, siempre y cuando se hayan concluido los procedimientos internos que aprueban la declaración entregada, y que permitan la verificación de la información remitida. Recordemos que una parte del control de ejecución presupuestaria es la inclusión de la información del gasto en un sistema informático. Sin embargo, como ya se señaló, esto no obsta que parte de esta información mantenga una naturaleza protegida.

Jomra luego agrega, en su comentario, una alternativa frente a esta maraña que solo los abogados (y eso es) podrán comprender a cabalidad:

Ahora la campaña tendría que salir de la simple “aplicación” de la Ley a una petición puramente política de transparencia, un “nosotros les pagamos, queremos saber”, aunque la ley (aprobada por “ellos” nos lo pongan difícil :P).

Rosa María Palacios, Augusto Álvarez Rodrich y Tú (o sea, yo, tú, everybody) harían bien en considerar estos rincones legales, antes que lo hagan nuestros queridos jaguares con curul (o sus asesores), y los abracen cual salvavidas. Porque ya sabemos sobradamente cómo responden los otorongos ante algún pedido político de transparencia. (Y además así esta iniciativa no solo resultará beneficiosa para el señor que fabrica esas máquinas para mandar algo llamado Fax).

PS. Un pedazo de información que no tiene nada que ver, pero a la vez sí: Ayer murió una congresista. Lamentable. Ahora me pregunto, ¿quién la suplirá? ¿quizá otro aprista congresista accesitario? Tarea para la casa.

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2 comentarios ↓

#1 ocram el 19.09.08 - 17:21

difícil que dos abogados con tanta trayectoria como rosa maría palacios y ronald gamarra, metidos en la vaina, estén equivocados en la maraña legal. la ley de acceso a la información es super sencilla, échale un ojo y verás que no hay vuelta que darle.

#2 Laslo el 19.09.08 - 17:46

Sucede que quienes le dan vuelta son los congresistas y/o sus asesores legales. No seria la primera vez que ‘reinterpreten’ leyes que son a todas luces claras y sencillas. Entonces eso, a estar alertas.

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