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Neil Tennant pasó por Lima

Neil Tennant en Lima

El frontman de Pet Shop Boys abre su diario personal para la revista británica The Spectator, recordando su paso por Perú en octubre último. Neil se sorprende, al parecer gratamente, por nuestro burocrático y primer-mundista sistema aduanero en el Jorge Chávez, y cómo no, por nuestra comida y los climas que la hacen posible:

Latin America has become ‘normal’. On our first tour there in 1994, in each country the promoter met us at the airport gate and whisked us straight into a car, customs formalities apparently nonexistent. Fifteen years later, getting into Peru or Mexico is no different from getting into the USA. I take this to be an encouraging sign of the development of their civil societies. Lima is a gastronomic capital. We were there for three days and every meal we ate was outstanding. Peru is blessed with high-quality ingredients and excellent chefs whose influences are both local and Asian. Apparently, there are 35 weather systems on the planet and Peru has 28 of them, hence its immense variety of food. I can’t recommend it highly enough.

(Via The Guardian UK – Foto: creamsoda♥)

PD. El aire acondicionado en los hoteles es todo un tema. Encontrar el interruptor para apagarlos es un must ni bien te instalas en la habitación, sobre todo si dormir bien, en silencio y medianamente abrigado es una de tus prioridades.

Calm down, release your cares

Acercarse a una nueva ciudad por los aires siempre será una experiencia irreal. De pronto la invades, comienzas a distinguir, a la distancia, sus casas y campos, avenidas y edificios, y en un par de minutos ya eres parte de ellos, de su gente.

Es muy relajante y estresante por igual el momento en el que esta aparatosa ave está, por fin, llegando a destino. En ocasiones, la gente a bordo celebra con aplausos. Y no, no solo lo hacemos los peruanos. Recuerdo el aterrizaje en Curaçao en un corto pero algo complicado vuelo desde Bogotá. La mayoría de turistas, e incluso los locales, aplaudieron al escuchar el contacto del tren de aterrizaje con el caliente asfalto de la pista.

Esta vez llegaba a Santiago, a inicios del 2009, para vivir lo que sería uno de los momentos más memorables de mi año. Horas musicales que comenzaron con un soundtrack mental que aun recuerdo cuando veo estas imágenes. Luego de varios meses finalmente las junto tal como me las imaginé allá arriba. Pongan sus asientos en posición vertical, ajusten el cinturón de seguridad, relájense, y asómense por la escotilla. Calm down, release your cares, it’s the stale taste of recycled air:

En Curaçao

Curaçao: Westpunt Beach

Algunas cosas que aprendí hace unas semanas en mi visita a Curaçao, gracias una invitación del equipo de Caribbean Kids News (CKN), el programa para niños y adolescentes de las Antillas Holandesas (un NAPA del Caribe, digamos):

  • Curaçao no es lo mismo que Aruba. Es más, comete el error de confundir esas dos islas y te ganarás el derecho a una explicación muy exhaustiva. Las Antillas Holandesas están formadas por cinco islas, Curaçao, Bonaire, San Martín, San Eustaquio y Saba (antes eran seis, con Aruba), y a partir de ahí su división política y económica se pone complicada, así que no entremos en detalles.
  • Kòrsou, Curazao, Curaçao, Curación. Muchos idiomas se hablan en esta pequeña isla de 150 mil habitantes (la población de El Agustino o Chosica quizá). El idioma nativo se llama Papiamento, una lengua que tiene el cantito del portugués, es sobrino del castellano del cual se copia mal algunas palabras, con toques de Dutch (holandés, neerlandés), inglés y hasta francés. El Papiamento resume el espíritu multicultural, alegre y cálido de esta isla y de su gente, los curazoleños. Mis frases preferidas: Kon ta bai, danki y bon dia, cómo te va, gracias y buenos días.
  • Ahora, hay Papiamento y Papiamentu, no te equivoques. Nuevamente la dualidad Curaçao y Aruba, hermanos rivales, piensan en algo como Lima vs. Arequipa, o Lima vs. Iquitos.
  • Los nativos de la isla, ‘indios’ que le dicen, son como podrán adivinar de raza negra, no como nuestros ‘indios’ serranos, más bien cobrizos. Aquí es que empiezo a entender la vaguedad y vastedad de tal término, que provino originariamente de la lejana y ajena India.
  • Toma un curazoleño al azar y traza rápidamente su árbol genealógico. La línea de ascendencia más ‘sencilla’ será aquella que se inicia en algún territorio de la África negra, esclavos que poblaron la isla caribeña (al igual que gran parte de nuestro continente), para luego, siglos después, hacerla suya.
  • Las raíces de otros vecinos de la isla nos llevan hacia su Madre Patria, Holanda, Netherland. Durante mi días en la isla se celebraban competencias deportivas entre los miembros del Reino de los Países Bajos, fechas que entre otras cosas sirven como excusa para que los gringos-naranjas visiten su ex colonia, hoy convertida en su centro preferido para veranear en cualquier época del año.
  • Un pedazo de información totalmente aleatorio que conocí en esos días en el Caribe, y que hasta entonces me era desconocido: La actual Surinam fue canjeada por la norteamericana New York (antes conocida como New Amsterdam y New Orange). Un trueque entre británicos y holandeses, mediante el Tratado de Westminster. Esto explica por ejemplo que sitios neoyorquinos tan emblemáticos lleven nombres como Harlem (fka. Haarlem), Brooklyn (Breukelen), etc. (Más en The Dutch Influence on New York).
  • Las playas de Curaçao son como las vimos siempre en las postales y en la publicidad. Arena blanca y gruesa, agua de mar tibia e increiblemente transparente, celeste cerca a la orilla, azul marino (!) mar adentro. Gracias a la amabilidad curazoleña de Favell, director de CKN, pude conocer en un solo día un puñado de sus playas a lo largo de la costa occidental de la isla. Visitamos las playas ‘públicas’, las que visita el pueblo, es que también hay las ‘privadas’ para turistas con euros.
  • Visitamos de sur a norte, Caracasbaai, playa cristalina con fondo de piedras más que de arena; Marie Pamoen, una pequeña playita artificial que colinda con una playa privada más grande construída por un hotel, semejante a una piscina para principiantes como yo; Lagun Beach, de tranquilas aguas casi una laguna de agua salada; Kenepa Grandi, la más famosa y más fotografiada playa de Curaçao, es la que verás en los folletos de las agencias de viaje; y Westpunt, el final de la isla a la que llegué terminando la tarde, cómo su nombre indica es el punto más occidental de Curaçao.

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