Es excelente el servicio que presta un equipo BlackBerry, con un plan de internet ilimitado y lo básico para telefonía celular, ya tienes todo lo necesario para trabajar ahi donde encuentres señal.
No tan excelente es el servicio al cliente de Claro. En realidad es muy malo. Primero, el telefónico via el 123, es un mero trámite burocrático que en los casos medianamente complejos termina en un inútil “para resolver el problema tiene que acercarse a una oficina de Claro”. En otros casos las llamadas se cortan, o no contestan. Una opción menos molesta es llamar vía el número 080112323, por alguna razón ahí la atención/conexión suele ser mejor. Por supuesto, esa sí es una llamada pagada.
En mi caso, el problema que vino con el BlackBerry Bold estuvo relacionado con la conexión WAP del equipo, la bendita conexión WAP a internet que tiene todo celular moderno, y que en la práctica es innecesario en un equipo como el BlackBerry que ofrece conexión a internet por tarifa plana: no es necesario pagar por transferencia de bytes.
El asunto es que desde el día 1 mi equipo usaba el servicio WAP cuando navegaba por internet, gastando así mi saldo principal. Hubo soluciones parciales, las primeras, son como para principiantes: no entrar a YouTube ni sitios similares (estos solicitan la conexión via WAP), y no cambiar el navegador por defecto del BlackBerry (duh!). Pero el problema persistía.
Perdí horas de horas al teléfono, y muchas más frente a las/los limitadísimos agentes de servicios que atienden en las oficinas de Claro -solo uno de ellos suele ser quien maneja más o menos el asunto tecnológico de los equipos, el resto, se acerca y va a consultarle al ‘gurú’, lamentable.
Todo fue idas y vueltas, soluciones a medias, parciales, hasta que por suerte alguna vez dí con la opción “5″ del servicio 123. La opción “5″ te lleva a la más útil “Atención de servicio tecnológico”, es decir, nada de frases fingidamente cordiales, y verificaciones de rutina, sino atención directa al problema y una muy probable solución acorde.
En el caso del (mal) uso del WAP de mi equipo, bastó con que se me explicase al detalle el porqué del gasto de mi saldo principal: ciertas páginas web tienen elementos que cargan via WAP y esto causa que se gaste algunos centavos de mi saldo. Okay. Solución parcial: Ir a Opciones - Opciones Avanzadas - Inserción del explorador, y quitar el check en “Activar inserción WAP”. Esto servirá para la mayoría de casos. Pero no todos.
Me indican adicionalmente que servicios como Twitter via aplicativos (yo uso y recomiendo el ÜberTwitter) utiliza la conexión WAP. Esto no me parece tan exacto, pero quien sabe.
La solución radical: bloquear completamente el servicio WAP en el equipo. Pero -gran pero- esto solo es posible en los equipos con planes postpago que generen adicionales, es decir no aplica en planes tipo Control, que necesitan cargar saldo extra via tarjeta prepago o similares cuando se acaba el bono mensual. Ese, lamentablemente es mi caso.
Así que si tienes el dichoso plan, lo único que perderás con este procedimiento, además del WAP, es la posibilidad de enviar MMS (Mensajes Multimedia), opción que casi nunca utilizo; y que en último caso se puede volver a activar. Para hacerlo, como dije, basta llamar al 123 opción 5 y pedir que hagan el proceso al momento.
Por ahora me va mejor, ya tengo el asunto WAP controlado, y ahora solo me queda lidiar con el servicio al cliente de Claro cada vez que, por ejemplo, se pierden los servicios de internet, y es necesario reiniciar el equipo; o cuando el saldo principal o de mensajes de texto desaparece “misteriosamente”. Pero por lo que sé, esos son problemas comunes, y de más rápida solución. O eso espero.
Recomiendo que siempre revisen su consumo de llamadas y demás info en la web www.claroenlinea.com.pe, y que por supuesto soliciten que les envíen su factura via correo electrónico y no impresa.
La industria del “entretenimiento adulto”, o sea del porno, ha visto caer sus ventas por primera vez en décadas. La venta de DVD en EE.UU. se redujo 15% en el último año. El causante, la piratería online y los nuevos usos y costumbres de los ávidos consumidores. Recordemos que el primer uso para cada nueva tecnología que aparece en nuestra sociedad suele ser la pornografía. La imprenta, el home video (VHS, Betamax), el DVD, las computadoras y ahora, internet.
¿Qué hacer frente a eso? Interacción con la audiencia, virtualidad, imagen 3D, gadgets, live streaming. A todo eso parece tender la industria del porno, al ver peligrar su imperio frente a los nuevos tiempos. Combaten la tecnología con más tecnología. La premisa aquí siempre será: el placer nos impulsa a crear nuevas herramientas para acrecentar la experiencia, más y más.
Vean eso, a la pornstar Jessica Drake tuiteando, y más en el programa “Porn 2.0″ de Vanguard, en Current TV:
En vista que todo el mundo ya sabe “qué es Twitter”, ahora las notas relacionadas al tema obvian esa pregunta (de imposible respuesta, por cierto) y van directo al grano. Es lo que hace Luis Carlos en el video que publica hoy. Con una caminata por la tranquila calle Capac Yupanqui, buscamos respuestas a sus preguntas sobre el tópico de moda, ¿Cuándo fue la primera vez que usaste Twitter? ¿Para qué lo usabas en un principio? ¿Qué usos le das ahora, weberos y ‘profesionales’?
Comparto la nota con los viejos conocidos @elmorsa y @delucious, y la novel tuitera, experimentada periodista @larryportera:
Actualización [16 junio]: ¿Y qué fue? Un celular de Nokia. Se ve bacán. (Qué insoportable el ‘actor’ médico, ¿no?).
Porque es viral, ¿no? En estos días super mediatizados nada fuera de lo común puede suceder en nuestras pequeñas realidades cotidianas sin que lo veamos con un poco, bastante, de desconfianza.
Algunos apuestan por una campaña viral de alguna academia de Pole Dance, otros llegan a pensar en el Bar la 73 de Barranco. Esto tiene que ser “un BTL de cualquier cosa”, dicen en YouTube:
Nótese también el esfuerzo de utilizar nombres de usuarios propios de la cultura YouTube (para mezclarse con ‘la gente’): xixitaperu, luchitoperuchito, usureroduarte, shirleyiutube; y sus intentos por ser parte de la comunidad, dejando comentarios ‘en su idioma’, y respondiendo otros.
A mi me suena a que nos quieren vender más celulares Movistar. En fin, este es un caso para Café Taipá, aunque Arturo Goga ya lo vió antes.
Esta mañana dominguera sonaba en mi banda sonora ese clásico instántaneo, “55566688833″, de James Figurine, y me preguntaba qué se necesita para que a alguien por estos lares se le ocurra un tema que describa de manera tan sencilla esa realidad/virtualidad de todos los días: “Cuando no estamos de acuerdo, peleamos en letras mayúsculas”. “Tengo que teclear 11 números en mi celular para deletrear LOVE, así que fácil no lo hago”.
Y ahora resulta que algo en esa onda cyber ya se hizo por estos rincones, se llama “Amor Cibérnetico”, lo canta Mariposita de Espinar del Perú:
“Pero qué diciendo me das a mí / tu correo electrónico”.
Otros temas afines: una oda al chat y a las relaciones (imposibles) a larga distancia, IMpossible, del 2001: “Textos en 12pt no podrán reemplazar 5 minutos cara a cara contigo / Geneva es una letra tan tan fría”.
Y ya poniéndonos históricos, recordemos a los padres de todo, Kraftwerk y su Computer Love, de 1981 (que no el sampleo de Coldplay en Talk).
Una entrevista que merece mencionarse. Vía Bloodyhell llego a esta conversa que José Torero (de loscomechados.com) y Jorge Ureta (de Libertad Periodística) tuvieron con Javier Albarracín, el boss de Inventarte. En la blogósfera son muchas las preguntas y las acusaciones que se le hacen a Javier y a su empresa, y pocas las veces que lo podemos ver respondiéndolas. Así que ya sea sólo por eso, vale la pena destacar esta entrevista.
Los paranoicos del “ranking manipulado” y demás conspiraciones, por supuesto, comenzarán por la primera parte. A mi me interesa más escuchar a Javier explicando aquella experiencia llamada Utero.tv y conocer las razones por las que no pudo continuar este 2009. Aquello de la dificultad de encontrar anunciantes para un sitio (blog, portal, etc) que no se pueda ubicar en un “nicho” específico, y en cambio abarque diversos temas, es todo un tema que creo será, y es importantísimo ya, en el desarrollo de la movida comercial de los blogs, y de la web en general (ver a partir del min. 2:50).
Y de yapa, también me entero, recién, del roche con Heduardo, el absurdo del blog obviamente falso de César Hildebrandt y demás:
Ojo, no se pierdan la explicación algo más técnica que da el Gerente de tecnología de Inventarte, Bruno Kámiche (no le hagan caso a los créditos en los videos) sobre el funcionamiento del ránking de Blogalaxia. Como pa’ bruto. Si con eso ya no les queda claro, mejor apaguemos la internec de una vez…
En su columna dominguera, Marco explica cómo fue el proceso de publicación de los 86 bisnes-audios (petro y más) en Wikileaks. No sabía que el filtro en Wikileaks era así de estricto, bien por eso. Sin embargo no me queda claro porqué se uso finalmente esa página web para publicar los MP3s del chuponeo:
Preguntaron qué tipo de documentación era (audios y transcripciones), si habían sido publicados antes (no), por qué no publicarlo en otro lado (algunos periodistas habían sido despedidos por publicar material similar), quiénes estaban involucrados (políticos y autoridades), cuál era el interés público (corrupción) y cuál era la audiencia (un país de Sudamérica).
Ok, quizá publicándolos directamente en su blog, Marco hubiese puesto en problemas a la gente de la RCP (quienes lo alojan en sus servidores). Pablo O’Brien ya no tiene de dónde ser despedido, eso le tocó hace unos meses en El Comercio. (Otrosí: dice “¿Habían sido publicados antes?”. Parcialmente. “No todos son inéditos” dice O’Brien en su blog. Solo un detalle).
Pero leyendo la columna de Marco es que entiendo la mayor utilidad de Wikileaks: filtrar información relevante protegiendo el anonimato de la fuente, del whistlerblower, del insider. Algo que en este caso muy particular no era necesario: Marco y Pablo rebotaron el hecho en sus propios blogs, dejando claro ser los autores del leakeo. Es decir, el trabajo de encriptación y seguridad que presta Wikileaks viene sobrando. Aquí no fue necesario proteger a la fuente, la fuente es ya conocida y mejor que sea así. Incluso O’Brien pide a sus colegas que ‘citen la fuente’, a él como autor del catálogo de los audios. Y va más allá llegando a hablar de plagio (?!). (Que se cite, con el crédito respectivo, por ejemplo el primer reportaje al respecto que hizo Marco, claro que sí). Entonces, más allá de ahorrarse el costo del consumo de ancho de banda por alojar los MP3s, no veo otra razón para usar Wikileaks, repito, en este caso muy particular.
Pienso en un hipotético escenario en el que un trabajador de mando medio de Business Track o un marino mal pagado (je), hubiesen tenido acceso a esta información antes que nadie, y hayan decidido filtrarlo, asqueados de los negociados que ahí se revelan. En ese caso sí hubiese sido útil algo como Wikileaks para protejer sus identidades. Pero no con este nuevo lote de audios.
En resumen, creo que este simplemente no era un caso para Wikileaks. Sirva este episodio para que los whistlerblowers del Perú conozcan esta wiki que los ayudará a filtrar eso que tienes entre manos. Recomiendo que lean el extenso Acerca De de Wikileaks, ahí entre otras cosas abordan el tema de la privacidad y la relevancia de la información filtrada.