Calm down, release your cares

Acercarse a una nueva ciudad por los aires siempre será una experiencia irreal. De pronto la invades, comienzas a distinguir, a la distancia, sus casas y campos, avenidas y edificios, y en un par de minutos ya eres parte de ellos, de su gente.

Es muy relajante y estresante por igual el momento en el que esta aparatosa ave está, por fin, llegando a destino. En ocasiones, la gente a bordo celebra con aplausos. Y no, no solo lo hacemos los peruanos. Recuerdo el aterrizaje en Curaçao en un corto pero algo complicado vuelo desde Bogotá. La mayoría de turistas, e incluso los locales, aplaudieron al escuchar el contacto del tren de aterrizaje con el caliente asfalto de la pista.

Esta vez llegaba a Santiago, a inicios del 2009, para vivir lo que sería uno de los momentos más memorables de mi año. Horas musicales que comenzaron con un soundtrack mental que aun recuerdo cuando veo estas imágenes. Luego de varios meses finalmente las junto tal como me las imaginé allá arriba. Pongan sus asientos en posición vertical, ajusten el cinturón de seguridad, relájense, y asómense por la escotilla. Calm down, release your cares, it’s the stale taste of recycled air:

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2 comentarios ↓

#1 Richardo el 15.11.09 - 13:17

Parecía llegar a Chosica, la firme

#2 Laslo el 15.11.09 - 13:37

Sí, no? Por el clima, ese solcito de sierra. Tengo que regresar!

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