Actualización [16 junio]: ¿Y qué fue? Un celular de Nokia. Se ve bacán. (Qué insoportable el ‘actor’ médico, ¿no?).
Porque es viral, ¿no? En estos días super mediatizados nada fuera de lo común puede suceder en nuestras pequeñas realidades cotidianas sin que lo veamos con un poco, bastante, de desconfianza.
Algunos apuestan por una campaña viral de alguna academia de Pole Dance, otros llegan a pensar en el Bar la 73 de Barranco. Esto tiene que ser “un BTL de cualquier cosa”, dicen en YouTube:
Nótese también el esfuerzo de utilizar nombres de usuarios propios de la cultura YouTube (para mezclarse con ‘la gente’): xixitaperu, luchitoperuchito, usureroduarte, shirleyiutube; y sus intentos por ser parte de la comunidad, dejando comentarios ‘en su idioma’, y respondiendo otros.
A mi me suena a que nos quieren vender más celulares Movistar. En fin, este es un caso para Café Taipá, aunque Arturo Goga ya lo vió antes.
Así fue su debut televisivo, el bacán Calígula en “El ángel vengador” lo bautiza con un par de karatazos y luego intenta abrirle el cráneo, pero Meier ni sangra. Escena que va directo a los anales de la historia de canal 2, y eso es.
¿Es culpa de los chanchos o no? Algunas miradas se han dirigido hacia la industria porcina como la originaria del nuevo mal apocalíptico que está acaparando por estos días nuestras pantallas y diarios (esto es, en los países como el Perú donde aun no se reportan casos firmes). En particular se señala a Granjas Carroll, ubicada en el ground zero de la ahora llamada gripe H1N1: Perote, estado de Veracruz, México Lindo. La “granja” pertenece a la norteamericana Smithfield Foods, Inc. Por supuesto, aun no hay pruebas que confirmen esta teoría:
Es en Perote, una localidad del estado de Veracruz, donde se encuentra Granjas Carroll, una multinacional que pertenece en un 50% a Smithfield Foods, Inc., con sede en Virginia (USA). No opera dentro de USA porque fue sancionada por la contaminación que provocaron sus criaderos de cerdos. Granjas Carroll de México, S de RL de CV, inició sus operaciones en Perote en 1994 y anualmente produce alrededor de ochocientas mil, lo que la sitúa como una de las tres principales productoras de cerdo en la República Mexicana.
[...]
La empresa ha desmentido que el brote tenga nada que ver con sus instalaciones y ha publicado que no cuenta con registro de brotes de gripe porcina en ninguno de sus 907 trabajadores ni en sus más de 500.000 cerdos en desarrollo en los estados de Veracruz y Puebla.
No termino de tragar el último bocado de mi rico pan con chicharrón -con su camote más-, cuando leo esta nota en El País: La OMS rebautiza la gripe para salvar al sector porcino. Ahí me queda claro que el poder económico de la “industria cárnica” no es moco de pavo. Comenzando por los marrano-exportadores de la Unión Europea e incluyendo, cómo no, a la siempre pulcra industria estadounidense:
“Decidimos llamarla nueva gripe para no tener un efecto negativo sobre nuestra industria”, aseguró el miércoles la comisaria de Sanidad de la CE, Androulla Vassiliou, recordando que la carne de cerdo “es segura cuando está cocinada”.
[...]
EE UU fue el primero en referirse a la enfermedad como “gripe H1N1″, para no transmitir la noción de que el virus es contagiado por los cerdos. Su poderosa industria cárnica también da buenas razones para ello.
Sería una gran ironía, grande como una pandemia, que el virus haya nacido en sus “granjas”, y luego haya amenazado las cifras de sus “industrias”. Y sólo por un cochino nombre. Oink oink.
En el artículo de hoy en Contracorriente de El Comercio, “Esa boquita de caramelo”, Marco Martos presidente de la Academia Peruana de la Lengua, me abre la curiosidad con este bocado sobre el bien usado, siempre bien ponderado y peruanazo vocablo, Roche:
La historia de esta palabra es un buen ejemplo. “En 1925 el roche era un objeto robado en el sur del Perú, después pasó a ser vergüenza por el robo y al final solo se quedó en vergüenza”.
Ahí Panizo deja algunas pistas sobre las primeras acepciones y usos de “roche”, así como el parentezco con el chileno “rochar” [pág. 6]. Fue, al parecer, a mediados de los años 70 que “roche” dejó de ser propio del hampa para ser usado en otros ámbitos de la sociedad peruana. Pero curiosamente en su ponencia no hay mención del uso de roche en “1925 en el sur del Perú”, como afirma Martos. Por esos años solo se usaba “rochar”, pero en Chile.
Quizá lingüistas como Carlos Molina o la gente de La peña lingüisitca pueden dar más luces, en caso sea necesario, sobre el origen de esta palabra. O fácil les da roche.
Dizque. Esta lista que encontré en las interwebs comienza, digamos, de una manera algo escatológica pero no por eso menos didáctica. Por no decir que es un cague de risa.
Apunten mis favoritas, Marco Aurelio, tía Hildebrandt, tú también, “animal de la naturaleza”:
EMPETROLAR: Acto por el cual se trapea el piso del comedor con petroleo.
APANGUADO: Condicion por la cual un ser humano o medio ser humano se encuentra alertargado casi casi a punto de parecer monse o mongo, puede tratarse de una condicion de nacimiento o puede ser producto de estar enjuermo.
APEGATE: Expresión típica de los enamorados para solicitar un acercamiento.
CUTIPAR: Es como el copy paste de windows, es decir la condición por la cual el bebe de una embarazada sale igual al animal que …. copy paste.
SU COSO: Ese algún instrumento”es “su coso”, por ejemplo: Hechamos miel con “su coso”ese para miel. [Eso ya me suena a limeñismo, con tufo bonaerense, pero en fin...]
La lista completa, en el blog de los rechongueros de Rainforest. Cosas como esta justifican la necesidad imperiosa de proteger nuestros parques nacionales, queridos compatriotas.
(Este post fue culpa de Ana Karina, y sus recuerdos del monte)
Esta mañana dominguera sonaba en mi banda sonora ese clásico instántaneo, “55566688833″, de James Figurine, y me preguntaba qué se necesita para que a alguien por estos lares se le ocurra un tema que describa de manera tan sencilla esa realidad/virtualidad de todos los días: “Cuando no estamos de acuerdo, peleamos en letras mayúsculas”. “Tengo que teclear 11 números en mi celular para deletrear LOVE, así que fácil no lo hago”.
Y ahora resulta que algo en esa onda cyber ya se hizo por estos rincones, se llama “Amor Cibérnetico”, lo canta Mariposita de Espinar del Perú:
“Pero qué diciendo me das a mí / tu correo electrónico”.
Otros temas afines: una oda al chat y a las relaciones (imposibles) a larga distancia, IMpossible, del 2001: “Textos en 12pt no podrán reemplazar 5 minutos cara a cara contigo / Geneva es una letra tan tan fría”.
Y ya poniéndonos históricos, recordemos a los padres de todo, Kraftwerk y su Computer Love, de 1981 (que no el sampleo de Coldplay en Talk).
Cada vez que puedo contar con la amistad
y el comienzo me acompaña y no pienso en el final
algo que no estalla me pierde sin venir.
Y cada vez que cambia el punto de llegada
y el silencio me contesta si estoy equivocada
esas coordenadas me pierden sin venir y sé que la amistad
no es algo que te pueda matar
no hay intención desafiando.
Tienes que encontrar la manera
de expresarme tus sentimientos
miralos en mí y no lo pienses más.
Dime de una vez si vienes o si vas
pregunto si hay algo que te pueda llenar
y esas ilusiones me pierden sin venir.
Tienes que abrir los ojos y mirar
los efectos espaciales estan en tu visual
busca las palabras que te hagan respirar.
Uno para todos (y tú y yo)
todos para uno (y tú y yo).
No hay intención desafiando
sin atracción separando.
Tienes que encontrar la manera
de expresarme tus sentimientos
miralos en mí y no lo pienses más.